Un espacio personal de reflexión sobre la Historia y otras curiosidades.

domingo, 16 de octubre de 2011

La Unificación Alemana.

Desde un punto de vista político varios fueron los intentos por crear una Nación alemana, aunque no será hasta finales del siglo XIX, cuando ésta se consiga.

Sacro Imperio Romano Germánico bajo Otón I (962).
El primer atisbo de unidad lo constituyó el Sacro Imperio Romano Germánico, fundado por Otón I en el año 962, entidad política que se mantedrá viva hasta su disolución en 1806. Fue en este momento, y bajo el auspicio y control de la Francia napoleónica, cuando se crea La Confederación del Rhin. Esta nueva entidad política queda disuelta tras la derrota de Napoleón en 1815. El Congreso de Viena volverá a los alemanes a la realidad anterior a Napoleón, creándose la que se llamó Confederación Germánica, asociación conformada por 39 estados, de los cuales Austria y Prusia eran los más poderosos. A esta nueva realidad política sólo les une una institución, la Dieta Federal, presidida por el emperador austriaco.

Pero ya a estas alturas, y tras la experiencia del periodo napoleónico, comienzan a surgir entre los pensadores y filósofos germanos fuertes sentimientos nacionalistas, cuyo principal objetivo es la creación de una gran nación alemana. En este contexto surge la figura de Fichte ("Discursos de la Nación Alemana",1807), Ranke o Draysen. También en las Universidades se habla de Alemania.

Unión Aduanera  (Zollverein).
Desde un punto de vista económico un nuevo hecho va a suponer un  paso más para la unidad alemana. Se trata de la fundación del Zollverein en 1834, una unión aduanera de los estados alemanes del norte que en poco tiempo demostrará su conveniencia, pues el desarrollo comercial e industrial fue importante.Por otro lado, en 1835, se inagura la línea férrea Nürnberg-Fürth, que enlazará los estados del norte, convirtiéndose en un elemento vertebrador más.

Guerra de los Ducados.
Los ducados del sur de Dinamarca, Schleswig y Holstein, fueron confiados en 1815 al rey danés para su administración. En Dinamarca, con Federico VII, se plantea un problema sucesorio, pues morirá en 1863 sin descendencia. Los daneses plantean como sucesor a Cristian de Gluksburgo, primo por línea femenina del rey. Pero los ducados del sur no lo van a aceptar, y es que ellos se rigen por Ley Sálica, pretexto que usarán para proponer al trono a un príncipe alemán.

Otto von Bismarck.
Aquí es donde entra en juego la enorme habilidad del nuevo canciller prusiano, figura innegable de la unidad alemana, Otto V. Bismarck. El Canciller, conocedor de lo peligroso de la estrategia, pues su movimiento suponía la alteración del estatuto territorial del Congreso de Viena, y contando con el apoyo austriaco, invade los ducados, los cuales serán repartidos; Schleswig queda bajo control prusiano y Holstein bajo administración austriaca.
Sin embargo, y a pesar de la alianza momentánea, la rivalidad austro-prusiana no tardará en relucir. El conflicto bélico se atisba en el horizonte.



Guerra Austro-prusiana (1866).
Prusia deseaba la unificación de los estados alemanes bajo un sistema parlamentario, algo que  el régimen aristocrático austriaco no podía permitir. Bismarck supo moverse de nuevo con precisión, provocando el conflicto.
Las grandes potencias europeas apoyarán la causa prusiana; Rusia, enfrentada con Austria en los Balcanes, prefiere el triunfo prusiano; la Francia de Napoleón III es de la misma opinión, pues se podría poner fin a la presencia austriaca en el norte de Italia y acelerar su unificación; Italia también se levanta contra Austria.
La guerra será muy corta. La desarrollada red de comunicaciones prusiana concede al ejército una gran movilidad, lo que resultará decisivo. En la batalla de Sadowa, y ante la sorpresa de las potencias europeas, el ejército austriaco es derrotado.

Guerra Franco-Prusiana de 1870.
Una nueva guerra, esta vez contra Francia, va a permitir la unificación definitiva. La Alsacia y la Lorena, territorios de mayoría poblacional alemana, van a ser el objetivo prusiano. Además su enorme potencial económico, facilitaría el desarrollo industrial alemán.
El pretexto para el conflicto armado va a estar esta vez en España. La reina Isabel II es derrocada mediante una revolución, y se le busca sustituto. Los alemanes van a proponer al príncipe Leopoldo de Hohenzollern, lo que provoca la inmediata protesta francesa. Los prusianos retiran la candidatura, pero el ministro de Asuntos Exteriores francés, el Duque de Gramont, insiste en presionar a los alemanes para que en lo sucesivo se abstengan de cualquier otro movimiento en este sentido.
Se produjeron dos entrevistas entre el embajador francés y el rey prusiano, Guillermo I, pero éste último se niega a una tercera entrevista por no entender las exigencias francesas. Así se lo comunica mediante telegrama a su canciller Bismarck, quien verá en este hecho el pretexto perfecto para provocar el conflicto bélico.
Tras una hábil manipulación, Bismarck, envió el telegrama a la prensa, donde sólo se aludía al rechazo final del rey a recibir al embajador francés. La nota tuvo el efecto deseado. Francia, herida en su honor por el desplante prusiano, declara la guerra.
La superioridad prusiana era manifiesta: más soldados y mejor formados y pertrechados, mejores comunicaciones, más artillería...; Por otro lado, Francia, se lanza a la lucha sin los oportunos apoyos diplomáticos. La derrota francesa estaba servida.
En Sedan y Metz los ejércitos franceses son arrollados, provocando el fin del conflicto y el hundimiento del Segundo Imperio Francés. La Tercera República nace en Francia, aprovechando la derrota y apresamiento del monarca francés.
Este conflicto facilitó a Bismarck el último empujón necesario para la unificación, y es que se creó el clima emocional preciso para completar el proceso. Los recelosos estados alemanes del sur aceptarán la unión. El rey Guillermo I de Prusia será nombrado Kaiser, proclamándose el Nuevo Imperio Alemán el 18 de enero de 1871 en la Galería de los Espejos del palacio de Versalles.

El segundo imperio alemán en 1871. (2º Reich).







1 comentario:

Anónimo dijo...

Un artículo muy completo. Sigue subiendo articulos como éste.